
Preparar la lonchera a las seis de la mañana no tiene por qué ser una pelea con el reloj. Con una fórmula fija, se arma en cinco minutos.
La fórmula de cuatro partes
- Una verdura o fruta (o las dos): jícama, pepino, zanahoria, manzana, uvas, mandarina.
- Un cereal: pan integral, tortilla, palomitas naturales, galletas de avena caseras.
- Una proteína: queso panela, huevo cocido, frijoles, pollo deshebrado, yogur natural.
- Agua simple. Siempre.
Menú de lunes a viernes
- Lunes: sándwich de panela con aguacate, pepino con limón, agua.
- Martes: quesadilla de tortilla de maíz, bastones de zanahoria, uvas.
- Miércoles: rollitos de pollo con lechuga, palomitas naturales, manzana.
- Jueves: molletes con frijoles, jícama con limón, mandarina.
- Viernes: yogur natural con fruta y avena, huevo cocido.
Lo que no necesita llevar
Jugos, bebidas saborizadas, pastelitos y frituras. No hace falta satanizarlos: basta con que no sean de todos los días.
Que participen
Los niños comen mejor lo que eligieron. Dales dos opciones por grupo y que ellos armen. Y recuerda que la lonchera es un refrigerio, no la comida completa: las porciones son pequeñas.
Este artículo es orientación general y no sustituye una consulta. Si tienes una enfermedad o tomas medicamentos, pide a tu nutriólogo y a tu médico las indicaciones para tu caso.
