
Te hicieron un ultrasonido y el reporte dice «esteatosis hepática». No duele y no avisa, pero es una señal que vale la pena atender ahora.
Qué conviene reducir
- Bebidas azucaradas y jugos. La fructosa en exceso se convierte en grasa en el hígado.
- Pan dulce, galletas y postres de todos los días.
- Frituras, embutidos y comida rápida.
- Alcohol. Tu médico te dirá si debes evitarlo por completo.
Qué conviene aumentar
- Verduras en comida y cena.
- Leguminosas y cereales integrales: frijol, lenteja, avena, tortilla de maíz.
- Pescado, pollo y huevo como proteína principal.
- Grasas saludables en porción: aceite de oliva, aguacate, nueces.
- Café sin azúcar, si lo toleras: los estudios lo asocian con mejor salud hepática.
El tratamiento que sí está comprobado
Bajar de peso de manera gradual y hacer ejercicio. No hay que llegar a un «peso ideal»: una reducción moderada y sostenida ya disminuye la grasa en el hígado. Las bajas bruscas, en cambio, pueden empeorarlo.
Cuidado con los «detox»
Ningún té ni suplemento limpia el hígado, y algunos productos herbales lo dañan. Si quieres tomar algo, consúltalo antes.
Este artículo es orientación general y no sustituye una consulta. Si tienes una enfermedad o tomas medicamentos, pide a tu nutriólogo y a tu médico las indicaciones para tu caso.
